Recoges lo que siembras

RECOGES LO QUE SIEMBRAS

 

 

     Yo siempre digo: “Si siembras tomates, recoges tomates, si siembras cebollas, recoges cebollas”.

 

    En el reino de la naturaleza no puedes pretender recoger un fruto diferente de lo que has sembrado. En cambio eso es lo que pretendemos en el “Reino” de nuestro vivir diario.

 

    Mucha gente pretende tener una vida llena de amor, de amistades, de prosperidad, de bienestar, de salud, etc. cuando durante toda su vida lo único que han hecho es manifestar rencor, crueldad, egoísmo, falta de afecto hacia sí mismos y hacia los demás, etc...

 

    Recogemos lo que sembramos, y tan importante  como la siembra, o más, es tener la paciencia necesaria para esperar el resultado.

 

    Hay un momento para sembrar y otro momento para recoger. Las plantas, las relaciones, los proyectos, etc... todo tiene un proceso y un período de maduración, en cambio pretendemos que las cosas sucedan inmediatamente, las forzamos para que sucedan tal y como nosotros queremos y el resultado es totalmente el contrario al que esperamos. No entendemos que la paciencia es la clave para que se produzca el logro.

 

    Llevo años de mi vida aprendiendo de las situaciones que se me presentan y a la conclusión que he llegado es que, para conseguir que la vida me de lo que deseo, lo que necesito es paciencia.

 

    Una vez escuché una frase que decía: “la impaciencia es la falta de fe” y estoy completamente de acuerdo con ella. Si estás impaciente no crees poder conseguirlo y en ese preciso momento ya lo estás alejando. Confía en que todo llega en el momento perfecto y deja fluir los acontecimientos porque la ley de la atracción funciona cuando tu estado es positivo con respeto al resultado final.

 

    Cuando comento con la gente cuáles son mis aprendizajes y como consigo que mi vida sea lo más parecida a lo que deseo, intentan poner en práctica las mismas técnicas que yo empleo pero, en muchos casos, no obtienen resultados y a veces se quedan a un paso de conseguirlo, por el simple hecho de querer llegar al objetivo inmediatamente y fallarles la confianza plena de que todo llega en el momento oportuno.

 

    Yo tengo la completa seguridad de que esto funciona así porque durante años lo he comprobado y vivido. Confío plenamente y dejo que las cosas lleguen cuando tienen que llegar y no cuando yo lo deseo.

 

    No se trata, como piensan algunos, de sentarse y no hacer nada. Se trata de coger las herramientas que mejor se adapten a ti y a tus proyectos y empezar a utilizarlas para sembrar lo que luego quieres cosechar.

 

Encarna

 

 

 

La paciencia no es la habilidad de esperar, sino la habilidad de mantener una buena actitud mientras esperas

 


Contacto

To Top